Franco Colapinto terminó la primera jornada de entrenamientos del Gran Premio de Estados Unidos con dificultades en su Alpine y una sanción de 10 posiciones en la grilla de salida para la carrera del domingo. El piloto argentino finalizó 17.º en la primera práctica libre y 15.º en la segunda, mientras el equipo modificó su planificación para concentrarse en el rendimiento durante la competencia. “Estoy enfocado en el domingo”, explicó al referirse a la estrategia que adoptó la escudería.
El corredor de Pilar reconoció que el comportamiento del monoplaza representa un problema en el circuito de Austin, especialmente por la rigidez del vehículo y los numerosos baches del trazado. “Es un auto duro y rígido. Cuesta mucho”, expresó, y advirtió que todavía hay aspectos por comprender para mejorar el rendimiento. Además, señaló que las características de la pista texana hacen más complejo encontrar una puesta a punto competitiva.
La penalización se originó porque Alpine decidió instalar una nueva unidad de control electrónico, superando el límite permitido por el reglamento. Frente a esa situación, el equipo priorizó las tandas largas con mayor carga de combustible y dejó de lado las simulaciones de clasificación para preparar la carrera. Colapinto buscará aprovechar las oportunidades de adelantamiento para recuperar posiciones el domingo, aunque reconoció que las condiciones del circuito dificultan una remontada.









