El delantero encendió las alarmas en la selección brasileña tras confirmarse una lesión muscular en la pantorrilla. Los estudios médicos determinaron que se trata de un desgarro parcial que demandará varias semanas de recuperación. Esto pone en duda su presencia en el debut del Mundial.

Desde el cuerpo técnico señalaron que el jugador permanecerá bajo tratamiento intensivo. Aunque no fue desafectado, no podrá participar de los amistosos previos. La evolución en los próximos días será clave.

La situación genera incertidumbre en el equipo dirigido por Carlo Ancelotti. Neymar es una pieza central y su estado físico condiciona la planificación. Brasil espera contar con él, al menos, para los partidos siguientes.

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