Después de someterse a una intervención quirúrgica coronaria en diciembre, Juan Schiaretti ha tenido un retorno intermitente a la vida pública. Su ausencia en la última sesión de Diputados ha despertado rumores sobre si su estado de salud es el único motivo para no estar presente en las discusiones más calientes del país.

El exgobernador, que supo ser una figura central en la política nacional durante las elecciones presidenciales, hoy mantiene un perfil bajo. Esta actitud contrasta con la expectativa que generaba su llegada al Congreso como el «garante» de los intereses de las provincias unidas frente al avance libertario.

El entorno de Schiaretti asegura que el proceso de recuperación continúa, pero la política no espera. Mientras él se ausenta, su bloque se fragmenta y el liderazgo opositor «dialoguista» queda vacante, dejando a Córdoba en una situación de incertidumbre legislativa.

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