Técnicos de la Secretaría de Minería de Salta realizaron auditorías y consultas antes de aprobar la expansión del proyecto minero.
La aprobación del Informe de Impacto Ambiental para la mina Lindero no fue un proceso automático, sino que requirió una revisión exhaustiva por parte de los organismos de control de Salta. Profesionales de diversas áreas técnicas evaluaron la compatibilidad de la ampliación proyectada con la protección de los recursos hídricos y el suelo.
Durante la etapa de evaluación, se analizaron los posibles efectos de la mayor actividad industrial en la Puna salteña. La empresa debió presentar planes de contingencia actualizados y garantías de remediación para asegurar que las operaciones se mantengan dentro de los estándares de sustentabilidad requeridos por la ley.
Este procedimiento administrativo incluyó instancias de participación y acceso a la información, cumpliendo con los protocolos de transparencia para la actividad minera. La resolución final establece obligaciones periódicas de informe que la empresa deberá presentar ante la autoridad minera provincial.










