Donald Trump volvió a referirse a Venezuela y dejó una frase que generó eco en América Latina y en la diplomacia internacional. Al señalar que podría viajar al país cuando sea seguro, el exmandatario planteó un escenario impensado años atrás, cuando las relaciones entre ambos países atravesaban su punto más crítico.
Si bien aclaró que actualmente no existen garantías suficientes, Trump expresó que confía en que la situación podría cambiar. La mención de un posible viaje fue leída como una señal política que apunta a un futuro escenario de mayor estabilidad institucional y control de la seguridad.
La posibilidad de una visita presidencial estadounidense a Venezuela abre interrogantes sobre el rumbo de las relaciones bilaterales y el rol que podría jugar Washington en una etapa de transición. Por ahora, las declaraciones quedaron como una proyección a futuro, sin definiciones concretas ni fechas en agenda.









