Kansas dio luz verde a un paquete de fondos públicos para asegurar la llegada de un estadio de última generación.
El proyecto del nuevo estadio de los Chiefs fue aprobado con un fuerte respaldo estatal que incluye bonos y beneficios fiscales destinados a cubrir gran parte de la inversión necesaria.
Se trata de una de las mayores apuestas públicas vinculadas a infraestructura deportiva en los últimos años, con el objetivo de posicionar a la región como sede de grandes eventos internacionales.
Aun así, persisten las críticas de quienes cuestionan si el impacto económico prometido compensará el elevado compromiso financiero asumido por el Estado.










