El Granate se impuso en los penales y celebró un nuevo título internacional en un partido vibrante.
Lanús resistió los embates de un poderoso Atlético Mineiro y logró llevar la final a la tanda de penales, donde mostró su carácter y temple para adueñarse del trofeo.
El arquero Nahuel Losada fue decisivo, con tres atajadas que sellaron la consagración e impidieron que Hulk y compañía pudieran festejar.
Este nuevo campeonato coloca a Lanús entre los equipos más destacados de la región y reafirma su lugar en la elite del continente.










