El Gobierno porteño inició una etapa experimental con un sistema de buses eléctricos que operará con semáforos inteligentes y opciones ampliadas de pago.

El Trambus comenzó a circular en Buenos Aires como parte de una evaluación oficial que busca sumar transporte más limpio y eficiente. Los vehículos eléctricos cuentan con prioridad en semáforos y se desplazan por carriles exclusivos, lo que les permite mantener una velocidad sostenida y mejorar la frecuencia.

Los pasajeros podrán utilizar la SUBE o pagar con medios digitales como tarjetas y billeteras electrónicas. La Ciudad trabaja además en crear una tarifa integrada con el subte para promover combinaciones más económicas y rápidas.

La etapa experimental, autorizada por un año, medirá la respuesta del sistema y la adaptación de los usuarios. Si el balance es positivo, el Trambus podría expandirse a nuevos corredores y convertirse en uno de los pilares de la movilidad urbana porteña.

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