El proyecto busca modernizar la legislación laboral con mayor flexibilidad para el descanso, nuevos derechos en licencias y una actualización en los plazos de uso.

Con la nueva reforma, los trabajadores podrán fraccionar sus vacaciones en tramos de siete días como mínimo y extender su uso hasta fines de abril del año siguiente, lo que permitirá planificar el descanso de forma más adaptada a cada situación personal.

El empleador deberá comunicar la fecha de inicio de las vacaciones con al menos 21 días de anticipación, asegurando mayor organización y previsibilidad.

Por otro lado, el régimen de licencias se amplía e incorpora nuevas figuras vinculadas a la maternidad, enfermedad y responsabilidades familiares, con el objetivo de mejorar la protección integral del trabajador.

SEGUÍ CONECTADO