La imagen de un hombre bien vestido frente al Louvre tras el robo se volvió un icono de internet, aunque no fue parte de la investigación.

El entorno digital transformó la foto de un hombre con fedora en un fenómeno global: su pose y vestimenta evocaron detectives clásicos y despertaron la imaginación de miles de internautas, transformándolo en protagonista de historias ficticias.

No obstante, según la agencia de prensa que distribuyó la imagen, el sujeto sólo pasaba por el lugar cuando la policía cerraba el ingreso al museo tras el robo de las joyas de la Corona francesa, lo que refuta cualquier vínculo con la investigación real.

Mientras las autoridades persiguen a los sospechosos del robo en el Louvre —que continúan libres, con detenciones recientes y la mayor parte de las piezas aún no recuperadas—, la imagen del “misterioso detective de los 40” se suma al catálogo de momentos virales que escapan a toda lógica. 

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